Trump firma orden ejecutiva para impugnar leyes estatales de IA
La orden ejecutiva de Trump busca anular normativas estatales sobre IA, alegando que el comercio interestatal debe regularse a nivel federal. Expertos legales y startups advierten que esta medida, en lugar de clarificar, podría prolongar la incertidumbre jurídica y generar batallas legales, afectando especialmente a empresas emergentes.
Mecanismos de la orden y reacciones críticas
La orden, titulada “Asegurar un Marco de Política Nacional para la Inteligencia Artificial”, dirige al Departamento de Justicia a crear un grupo de trabajo en 30 días para impugnar leyes estatales. Da al Departamento de Comercio 90 días para compilar una lista de normativas estatales “gravosas”. Michael Kleinman, del Future of Life Institute, afirma que la orden es “un regalo para los oligarcas de Silicon Valley” que buscan escapar de la rendición de cuentas.
Incertidumbre para las startups
Los partidarios de un marco nacional admiten que la orden no lo crea. Las leyes estatales siguen vigentes a menos que los tribunales las bloqueen. Sean Fitzpatrick, CEO de LexisNexis, señala que los casos probablemente escalarán hasta el Tribunal Supremo. Hart Brown, autor principal de las recomendaciones del grupo de trabajo del gobernador de Oklahoma, indica que los programas de cumplimiento normativo “pueden ser costosos y llevar mucho tiempo” para las startups.
Consecuencias para la innovación y el mercado
Arul Nigam, cofundador de Circuit Breaker Labs, expresa la incertidumbre sobre si las empresas de chatbots “tienen que autorregularse”. Andrew Gamino-Cheong, de Trustible, sostiene que la ambigüedad legal perjudica más a las startups sin financiación masiva, dificulta las ventas a clientes sensibles al riesgo y reduce la confianza en la IA. Gary Kibel, socio de Davis + Gilbert, advierte que la situación podría crear un “Salvaje Oeste” que favorezca a las grandes tecnológicas.
Antecedentes: Un marco fragmentado
La orden llega en medio de un esfuerzo por contener las normas estatales sobre IA, después de que las iniciativas en el Congreso para pausar la regulación estatal se estancaran. Legisladores de ambos partidos han argumentado que, sin un estándar federal, bloquear la acción estatal podría dejar a los consumidores expuestos y a las empresas sin control.
Cierre: La pelota está en el Congreso
La repercusión principal es un período de transición prolongado con posibles conflictos legales. Morgan Reed, presidente de The App Association, insta al Congreso a promulgar rápidamente un marco nacional de IA “integral, específico y basado en el riesgo”. La orden ejecutiva, por sí sola, no resuelve la fragmentación y podría intensificar la batalla legal sobre la autoridad regulatoria.