GM reactiva vehículos Cruise para pruebas de conducción autónoma en EE.UU.
La compañía utiliza Bolts con sensores en Michigan, Texas y California. Los coches, antes destinados a taxis robot, ahora prueban sistemas de asistencia al conductor. GM confirmó a WIRED que los tests son internos y sin pasajeros.
«Una segunda vida para los Bolts»
Tras cancelar su negocio de taxis autónomos en 2023, GM está reutilizando «un número limitado» de sus vehículos Cruise, según la portavoz Chaiti Sen. Equipados con lidar y otros sensores, circulan en carreteras seleccionadas con conductores humanos para desarrollar tecnologías como el sistema Super Cruise.
De San Francisco a Texas
WIRED avistó un Bolt con el nombre «Mint» en el puente de Oakland. Sen detalló que las pruebas comenzaron en febrero en Michigan y Texas, y en abril en el Área de la Bahía. Los coches ya no llevan el logo de Cruise, tras la absorción total por parte de GM en febrero.
El costoso fracaso de los taxis robot
GM invirtió más de 8.000 millones de dólares en Cruise desde 2016, pero el proyecto colapsó tras un atropello en San Francisco y acusaciones de engaño a reguladores. En diciembre de 2024, la CEO Mary Barra declaró que el negocio era «una distracción cara» frente a la fabricación tradicional.
La carrera por la autonomía
Mientras Waymo lidera el sector en EE.UU., GM enfoca ahora sus esfuerzos en mejorar el Super Cruise, usado por el 60% de sus 360.000 clientes. La tecnología de Cruise ayuda a refinar funciones como el cambio de carril o el frenado de emergencia.
Un futuro aún por definir
El destino final de los cientos de Bolts restantes sigue sin aclararse. Estas pruebas marcan el primer paso para reutilizar una flota que simboliza tanto el potencial como los riesgos de la conducción autónoma.