Tinglesbar ofrece experiencias de ASMR con role-play para adultos
Un spa en Toronto incorpora simulaciones de escuela primaria y visitas médicas para desencadenar respuestas de relajación. El local está diseñado como un refugio social, especialmente para personas introvertidas.
Inmersión en el aula
Los clientes participan en sesiones de role-play donde se simula ser estudiantes de quinto grado. La experiencia incluye “revisión de piojos” con susurros y toques en el cuero cabelludo, además de actividades manuales como pintar estuches. El objetivo es generar una sensación de hormigueo y calma mediante estímulos sensoriales específicos.
Actores y repercusión
Tammy Lung, fundadora de Tinglesbar, concibió el espacio tras descubrir los vídeos de ASMR para manejar su estrés y ansiedad. Los clientes, como la estudiante universitaria Larissa Jhessin, acuden para revivir recuerdos infantiles y aliviar entornos de alta presión. Milan Seki, organizadora de eventos para introvertidos, valora la nostalgia y la socialización que facilita la actividad.
Antecedentes del ASMR
El término ASMR (Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma) se acuñó en 2010. Describe una sensación desencadenada por sonidos o tacto que provoca hormigueo en el cuerpo y se asocia con relajación. Su popularidad creció en plataformas como YouTube y TikTok, con billones de visualizaciones.
Implicaciones sociales
El establecimiento ofrece un espacio para la interacción orgánica entre adultos sin mediación de tecnología. La experiencia demuestra que, incluso en una era antisocial, existe una búsqueda de compañía y conexión humana. El ASMR se configura así como un santuario para quienes anhelan experiencias sensoriales reconfortantes.