Usuarias de LinkedIn cambian género a masculino y reportan mayor visibilidad
Varias usuarias cambiaron su género a masculino en LinkedIn y observaron un aumento de hasta el 238% en las impresiones de sus publicaciones. Esto forma parte de un experimento llamado #WearthePants, que cuestiona un posible sesgo en el nuevo algoritmo de la plataforma, impulsado por LLM.
El experimento #WearthePants
La iniciativa comenzó con las emprendedoras Cindy Gallop y Jane Evans. Ellas pidieron a dos hombres que publicaran el mismo contenido. Una publicación de Gallop alcanzó a 801 personas, mientras que la versión masculina llegó a 10.408. Otras mujeres, como la fundadora Marilynn Joyner, replicaron el test. Joyner cambió su género de femenino a masculino y sus impresiones aumentaron un 238% en un día.
La respuesta de LinkedIn
LinkedIn niega que su algoritmo utilice datos demográficos. La empresa afirma que sus sistemas de IA no usan información como el género para determinar la visibilidad. Un portavoz explicó que usan «cientos de señales» basadas en el perfil, la red y la actividad. LinkedIn sostiene que las pruebas con datos demográficos solo buscan garantizar una experiencia equitativa.
Los expertos analizan el «sesgo implícito»
Especialistas en algoritmos descartan un sexismo explícito, pero no uno implícito. Brandeis Marshall, consultora de ética de datos, señala que las plataformas suelen tener integrada «una visión blanca, masculina y centrada en Occidente» por cómo se entrenan los modelos. La investigadora Sarah Dean añade que la demografía puede afectar «ambos lados» del algoritmo: lo que un usuario ve y quién ve lo que publica.
Otras variables en juego
Los expertos y la propia plataforma apuntan a otros factores. El estilo de escritura, el tipo de contenido y el comportamiento del usuario son señales clave. La usuaria «Michelle» notó que, al publicar como «Michael», adoptó un tono más directo y sus impresiones subieron un 200%. LinkedIn indica que ahora el algoritmo prioriza contenido que muestre «comprensión, claridad y valor», más que la frecuencia de publicación.
Descontento generalizado con el nuevo sistema
La confusión y el desagrado con los cambios en el algoritmo trascienden el género. La científica de datos Shailvi Wakhlu reporta que sus impresiones bajaron de miles a cientos. Un hombre dijo ver una caída del 50% en su engagement, mientras que otro observó un aumento superior al 100% al escribir para audiencias específicas. La plataforma atribuye parte de la menor visibilidad a un aumento del 15% en las publicaciones, lo que genera «más competencia en el feed».
La opacidad del algoritmo persiste
La principal demanda de los usuarios afectados es transparencia. La usuaria «Michelle» declaró: «Quiero transparencia». Sin embargo, las empresas suelen guardar el funcionamiento de estos algoritmos como secreto. Como señala Brandeis Marshall, «este es un problema más complicado de lo que la gente asume», debido a la multitud de variables desconocidas que priorizan el contenido de una persona sobre otra.